El Shiatsu retoma las bases de los conocimientos de anatomía y fisiología occidentales con las bases fisiológicas filosóficas de la Medicina Tradicional China, la cual menciona que no existe realmente la enfermedad, sino que se trata de un desequilibrio de la energía de algún órgano que se manifiesta en exceso o en deficiencia. Este patrón desequilibrado altera también las emociones, el sueño, los músculos, huesos y articulaciones. Las presiones que se efectúan durante el masaje, van sobre unos canales de energía que recorren toda la superficie corporal y que se denominan meridianos.
Ellos son como redes, vinculan distintas partes del cuerpo entre sí, y en ciertos lugares se profundizan, llevando la energía que transportan hacia los órganos y sistemas orgánicos, uniendo, por así decirlo, la superficie del cuerpo con el interior del mismo. Con esto, se logra relajar los músculos y abrir los canales de energía que el cuerpo tiene, al abrir éstos, la energía del cuerpo puede fluir libremente.
El flujo de energía puede obstruirse por problemas psíquicos. Si la energía no puede moverse libremente causa enfermedades físicas y emocionales. De esta manera el Shiatsu, actuando sobre la piel y los músculos, puede influir en el funcionamiento de los órganos. Por el tipo de presiones que se usan, el Shiatsu estimula el Sistema Nervioso Parasimpático, que es el sistema relajante del cuerpo y que activa el sistema inmunológico, movilizando las defensas y otorgando una sensación de bienestar. Son muchos los beneficios de este tipo de masaje, más de una mujer podría gozar de los multiples efectos terapéuticos como:
* Tensión: Actúa sobre todo el sistema osteoartículo muscular, ya que a través de su acción sobre músculos, tendones, ligamentos y fascias, da elasticidad a los músculos, liberándolos de tensiones acumuladas y por lo tanto, corrige posturas mejorando el tono, re-alineando segmentos corporales.
*Circulación: Vitaliza la piel porque mejora la circulación, ya que actúa tanto sobre la micro circulación como sobre la gran circulación, favoreciendo el retorno de sangre venosa al corazón. Es por esto que se utilizan sus efectos terapéuticos en estética facial y corporal, porque disminuye la aparición de arrugas.
*Desintoxicación: Estimula la circulación de líquidos corporales, sistema linfático, hormonal y la eliminación de toxinas.
*Regulación: actua sobre el funcionamiento de los órganos internos.
*Relajación: Regula la actividad del Sistema. Nervioso Autónomo, promoviendo su relajación.
*Enfermedades: Estimula el poder de autorregulación del organismo, ayudando a mantener un estado de buena salud, previniendo la aparición de diversas dolencias y colaborando en la terapia de distintas enfermedades.
*Trata diversos desórdenes : insomnio, estrés, agitación, nerviosismo, cefáleas, migrañas, dolores de cuello, espalda, cintura, dolores articulares en general, tensiones musculares, desórdenes menstruales, trastornos gastrointestinales, respiratorios, urogenitales y circulatorios.
Todos los masajes, sean cual fuera el tipo, resultan beneficiosos para el Ser humano. Te recomendamos que siempre que quieras tomar una sesión de masajes lo hagas con profesionales, ya que un masaje mal hecho puede provocarte una contractura y tendrás que acudir con un traumatólogo.
Así que anímate a mimar tu cuerpo, o sorprender a alguien muy especial con un masaje ancestral.